El IPC del viernes: el número que decide la Fed no es el titular

Hola trader,
ayer por la tarde el BCE subió los tipos.
Segunda subida del año, tipo de depósito al 2,50%, en vigor desde el 16 de septiembre.
Y lo curioso es el motivo.
No porque la economía europea vaya como un tiro, crece un 0,9% este año, que es poco más que nada.
Ha subido porque la guerra en Oriente Medio sigue empujando los precios, y porque esa subida ha dejado de ser solo energía.
Ahora te lo explico bien, porque es exactamente la misma pregunta que se hará Estados Unidos el viernes por la tarde.
Qué sale el viernes, y a qué hora
Sale el IPC estadounidense de agosto, el índice de precios al consumo.
Lo publica el Bureau of Labor Statistics el viernes 11 de septiembre a las 8:30 de Nueva York, que aquí son las 14:30 peninsulares y las 13:30 en Canarias y en Londres.
Dentro hay dos números, y la mayoría de la gente mira solo uno.
| Qué | Previsión agosto | Julio (publicado el 12/08) |
|---|---|---|
| IPC titular, interanual | 3,3% | 3,4% |
| IPC titular, mensual | +0,4% | +0,1% |
| IPC subyacente (sin alimentos ni energía), interanual | 2,4% | 2,5% |
| IPC subyacente, mensual | +0,2% | +0,2% |
El titular es el numerito grande, el que te salta en la notificación del móvil a las 14:30 y un segundo.
El subyacente es el mismo índice pero sin alimentos ni energía, es decir, sin las dos partidas que más bailan.
Parece un detalle de economistas.
Es el detalle que decide qué hace la Fed el miércoles que viene.
Una precisión que hace falta, porque casi nadie la cuenta: la Fed no mide su 2% con el IPC, lo mide con el PCE, que sale dos o tres semanas después.
El IPC del viernes es el primer bocado, y es el que mueve al mercado.
Pero quédate con el número: en julio el IPC estaba en el 3,4% y el PCE, el índice que la Fed mira de verdad, en el 3,7%.
Por qué el titular este año miente
Mira las previsiones de esa tabla.
El titular mensual pasa de +0,1% a +0,4%, o sea se multiplica por cuatro.
Y mientras tanto el titular interanual baja, del 3,4% al 3,3%.
El subyacente, en cambio, se mueve una décima, del 2,5% al 2,4%.
Si el viernes sale así, el mensaje no es “la inflación estadounidense está repuntando”.
El mensaje es “la inflación estadounidense la está haciendo el barril”.
Brent por encima de los 100 dólares, ayer un 4% que lo llevó a la zona de 105 por un nuevo ataque a la navegación comercial, y la gasolina siguiendo por tramos, la mitad de la subida en dos semanas y el resto en el mes y medio siguiente.
Y ya no es solo una previsión.
Ayer los precios de producción estadounidenses de agosto salieron al +5,4% interanual, y más de tres cuartas partes de la subida del mes es energía: +4,2% en treinta días, con el gasóleo al +24%.
Los precios de producción son el piso de arriba, el que el consumidor ve unos meses después.
Esto se llama inflación de oferta.
No nace de gente que compra demasiado, nace de algo que cuesta más porque llegar hasta aquí se ha complicado.
Y un banco central, contra la inflación de oferta, puede hacer poco o nada.
Subir los tipos no reabre un estrecho ni hace que un petrolero llegue antes.
El manual de toda la vida dice que ante un shock de oferta el banco central debe “mirar más allá”, porque se pasa solo cuando se pasa el shock.
El problema es que el manual vale mientras esa subida se quede encerrada en la energía.
El detalle que el BCE te puso ayer delante de las narices
Y aquí es donde lo de ayer se vuelve útil, en vez de ser una noticia de telediario.
Mira las proyecciones que el BCE publicó ayer, las de su propio equipo:
| Año | Inflación total | Inflación subyacente |
|---|---|---|
| 2026 | 3,0% | 2,5% |
| 2027 | 2,5% | 2,6% |
| 2028 | 2,1% | 2,3% |
¿Te has fijado?
En 2027 y en 2028 el BCE espera una subyacente más alta que la total.
Y hay un detalle más: esa subyacente de 2027 y 2028 la ha revisado al alza una décima respecto a junio.
No solo espera la segunda ronda, la espera un poco más fuerte que hace tres meses, y lo atribuye a una economía que aguanta mejor de lo previsto y a unos salarios que crecen algo más.
Traducido: espera que la energía se normalice, y que para entonces la subida ya haya pasado dentro de todo lo demás.
El transporte que cuesta más, así que los productos que cuestan más, así que los servicios, así que los salarios que piden recuperar.
Se llaman efectos de segunda ronda, y son lo único que justifica una subida de tipos dentro de una guerra.
No ha subido por el barril.
Ha subido porque el barril se está metiendo en sitios de los que ya no sale.
Lagarde dijo en rueda de prensa dos cosas que vale la pena guardar: que esta subida era “un no brainer”, algo evidente, y que no puede anticipar cuál será el próximo movimiento.
Ningún compromiso con una senda de tipos, decisión reunión a reunión.
Las mismas palabras exactas que oirás el miércoles al otro lado del Atlántico, ¿qué te juegas?
Por qué el viernes pesa más de lo normal
Porque el 16 de septiembre decide la Fed.
Reunión de dos días, 15 y 16, decisión el miércoles por la tarde, y esta vez está también el dot plot.
El dot plot, ahora te lo explico, es ese gráfico de puntos donde cada uno de los que se sientan a la mesa, incluidos los que este año no votan, marca dónde ve los tipos a final de año y en los años siguientes.
Nadie firma su propio punto, así que nadie se moja del todo, pero la nube de puntos te dice hacia dónde sopla el viento dentro de la sala.
Sale cuatro veces al año. El último fue en junio. El próximo es el miércoles.
Y llega en un momento particular.
Los tipos estadounidenses llevan cinco reuniones parados en el 3,50-3,75%.
En julio tres miembros votaron en contra, y no para pedir una bajada: para pedir una subida.
Luego, el 28 de agosto, en Jackson Hole, el presidente Warsh habló de credibilidad y de un objetivo del 2% sin descuentos, y las probabilidades de subida en septiembre casi se duplicaron en tres días, del 35% al 66%.
Y ayer el mercado cambió de idea en media hora.
Ese dato de precios de producción empujó la apuesta por la subida del miércoles de alrededor del 60% a alrededor del 70% en los futuros, y a los mercados de predicción hacia el 63%.
Por eso el viernes no es un dato cualquiera.
Es el último dato de inflación antes de una decisión ya medio descontada, pero no cerrada.
Y un mercado al 70% es el peor sitio donde estar cuando llega un dato: la subida está dentro del precio lo bastante como para no pagarte si sale, pero no lo bastante como para protegerte si se cae.
Y las tardes en las que un número todavía puede mover una decisión ya medio escrita son las tardes en las que el gráfico no te perdona el despiste.
Los cuatro caminos de la tarde
No te estoy dando señales de entrada, faltaría más.
Te estoy dando el mapa, para que salga lo que salga a las 14:30 no te pille con la boca abierta.
Titular caliente en el mes, subyacente frío. El escenario del consenso. Es el caso “es todo gasolina”: la Fed puede decir que deja pasar esa subida, la apuesta por subir tipos se desinfla un poco, los rendimientos toman aire y la bolsa respira. Ojo, eso sí, es un alivio con la fecha de caducidad impresa encima, porque con el Brent ahí arriba el mes que viene la pregunta vuelve idéntica.
Titular caliente, subyacente caliente. El peor para quien tiene bonos y acciones. Significa que el barril ya está dentro del resto de la cesta, exactamente el escenario que ayer el BCE puso por escrito para Europa. Aquí la subida del miércoles se convierte en la apuesta principal, el dot plot se desplaza al alza, el bono a diez años, que ayer se movía en la zona del 4,9% y está en máximos desde finales de 2023, se va a buscar el siguiente umbral y la bolsa paga la cuenta.
Titular en línea, subyacente por debajo de lo previsto. El mejor para la bolsa. Los halcones se quedan sin munición durante una semana y el mercado lo celebra. Es también el escenario en el que es más fácil enamorarse del movimiento y llegar largo al miércoles, que con un dot plot en camino es una forma elegante de devolver los beneficios.
Todo por debajo de lo previsto. La subida sale del precio y vuelve el viejo reflejo de “dato débil, bancos centrales buenos, compramos todo”. Pero cuidado: este presidente ha construido los primeros meses de su mandato sobre el discurso de la credibilidad. Un dato bueno no le cambia el problema, se lo aplaza.

Cómo lo llevo yo
Tres cosas prácticas, todas aprendidas pagándolas.
No entro en el spike.
De la primera vela de las 14:30 no me fío, y no tanto por un motivo psicológico como técnico: horquillas abiertas, slippage, precios que van hacia un lado y vuelven en lo que tardas en leer el titular.
El mercado primero reacciona al titular, luego lee el subyacente, y solo entonces decide de verdad.
En mi diario, el movimiento que aguanta hasta el cierre casi nunca es el primero.
Miro dónde están los muros antes de que salga el dato.
En un día así, una parte del movimiento no lo hace la noticia, lo hacen los niveles donde el mercado ya está cargado de opciones y los creadores de mercado tienen que cubrirse.
No es esoterismo, es gamma exposure, y saber dónde están esos niveles cambia la lectura de un tirón.
El calendario macro y la gamma del S&P y el Nasdaq están en el Thunder Desk, son gratis, y te ahorran la escena clásica de la operación abierta por casualidad treinta segundos antes del dato.
Ábrelo por la mañana, no a las 14:29.
Reduzco el tamaño antes, no después.
Si tienes una posición que llega viva al viernes por la tarde, las cuentas de cuánto pierdes de verdad si salta el stop con la horquilla doblada se hacen ahora, con números, no a ojo.
Y lo apunto todo.
No el resultado, la reacción: qué esperaba, qué salió, qué hizo el precio en los primeros cinco minutos y qué hizo a las 16:00.
Después de tres o cuatro datos macro apuntados en el diario te das cuenta de que tú, personalmente, en días como estos tienes un comportamiento que se repite.
Casi siempre es el mismo error, y casi siempre sale caro.
Tres cosas para llevarte a casa
- El titular del viernes y el número que mueve a la Fed son dos números distintos. Titular mensual que se espera acelerando con fuerza por la energía, mientras el interanual baja. Subyacente que se espera quieto. Es la distancia entre los dos la que te dice si esta inflación es un barril de petróleo o algo más profundo.
- El BCE te enseñó ayer el criterio. Subió mirando no el total, sino un subyacente que en sus propias proyecciones se queda por encima del total en 2027 y en 2028. Cuando el banco central teme la segunda ronda, la subida llega incluso dentro de una guerra y con el crecimiento en el 0,9%.
- El miércoles hay dot plot, y la subida ya está descontada al 70%. Un dato de inflación que llega cinco días antes de una decisión casi hecha pero no firmada vale el doble de lo normal. No hace falta acertarlo. Hace falta que no te sorprenda.
Si te interesa el cuadro más amplio, el artículo sobre qué estaba en juego en la Fed de finales de julio y el de qué le hace un dólar fuerte a tus operaciones siguen siendo buenos, el contexto ha cambiado menos de lo que parece.
El titular te dice cuánto cuesta la gasolina. El subyacente te dice si el problema es la gasolina o eres tú.
Cierro con lo que me repito cada vez que hay un dato gordo en el calendario.
Mi trabajo el viernes a las 14:30 no es adivinar el número.
Es saber de antemano qué hago en cada uno de los casos, y tener ya decidido cuál de esos casos me mantiene fuera del mercado.
Lo demás es ruido.
Suerte Amigo!
Tiziano Brunno
Tradingblog
¿Quieres poner a prueba tu lectura de los mercados?
Compite y desafía a otros traders dentro de una Arena en un entorno demo, sin riesgo de capital real. Descubre los Performance Arena Event de The Thunder Trader.
Aviso legal: contenido puramente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una invitación a operar. El trading conlleva riesgo de pérdida del capital.



