Posts

Una gasolinera aislada en una carretera desierta de noche, con la marquesina iluminada y el cartel de precios apagado, bajo un resplandor ámbar en el horizonte

El IPC del miércoles: el titular dará miedo, pero el riesgo de verdad está en otra parte

Hola trader,

la última vez que te escribí sobre un IPC, el 11 de septiembre, el mercado daba la subida de la Fed al 70%.

Y te dije que el 70% era la peor posición en la que te puede pillar un dato.

Cinco días después la Fed subió de verdad, primera subida en más de tres años, tipos al 3,75-4,00%.

Esta tarde sale el IPC de septiembre, y la situación se ha dado la vuelta.

La subida de final de mes el mercado ahora la da en torno al 20%.

Y te digo ya por qué eso me preocupa más, no menos.

Qué sale hoy, y a qué hora

Sale el IPC estadounidense de septiembre, el índice de precios al consumo.

Lo publica el Bureau of Labor Statistics el miércoles 14 de octubre a las 8:30 de Nueva York, que en la España peninsular son las 14:30, y las 13:30 aquí en Canarias.

Esto es lo que espera el mercado, comparado con agosto:

Qué Esperado septiembre Agosto
IPC general, interanual 3,6-3,7% 3,4%
IPC general, mensual +0,6% +0,4%
IPC subyacente (sin alimentos ni energía), interanual 2,4-2,5% 2,4%
IPC subyacente, mensual +0,2% +0,3%

En el subyacente, además, las estimaciones están apretadas casi todas en torno al +0,2%.

Tenlo presente, porque ahí es donde se esconde el riesgo.

Ah, mañana, jueves, salen también los precios de producción.

Así que la tarde de hoy no cierra el tema, abre dos días seguidos.

El titular de hoy dará miedo

Te lo digo antes, para que no te asustes a las 14:30.

Un +0,6% en el mes sería la subida mensual más fuerte desde abril.

El motivo es siempre el mismo: la gasolina.

En agosto la gasolina dentro del IPC ya marcaba +27,4% interanual, y toda la energía +16,3%.

En septiembre la gasolina subió todavía más, y a final de mes el gasóleo marcó su récord histórico, poco por encima de los 6,5 dólares por galón de media nacional.

El Brent estos días está en la zona de los 105 dólares.

El domingo Trump anunció una “tregua energética” entre Rusia y Ucrania, nada de ataques a las instalaciones.

Moscú no la confirmó, los ataques siguieron, y el petróleo el lunes cerró al alza en vez de a la baja.

Y Oriente Medio, que es lo que ha llevado el barril hasta ahí arriba, no se ha calmado en absoluto.

Traducido: el titular de hoy lo escribe el barril, y el barril estos días lo escriben las noticias de los frentes.

Y precisamente por eso el titular, para quien hace trading, cuenta menos de lo que parece.

En la Fed casi todos saben que es gasolina.

El mercado sabe que es gasolina.

Las notificaciones del móvil hablarán de “inflación en máximos de meses”, y tendrán razón, pero no es ese el número en el que se juega la partida de final de mes.

El subyacente de agosto venía sucio

Y aquí llega la parte que casi nadie te cuenta.

En agosto el subyacente salió en +0,3%, por encima del +0,2% esperado.

El mercado se dio cuenta enseguida: las rentabilidades a corto subieron, porque un subyacente por encima de lo esperado es justo lo que la Fed no quiere ver.

Pero si abres el informe y miras dentro, una parte de ese +0,3% no era inflación que se extiende.

Eran dos partidas raras.

Los servicios de telefonía, que subieron un 5,4% en un mes por las subidas y los cambios de tarifas de AT&T y T-Mobile, añadían ellos solos alrededor de una décima al subyacente.

Y los hoteles, +2,4% después de dos meses de caídas parecidas, o sea un rebote más que una tendencia.

Quita esas dos cosas y agosto vuelve a ser un mes normal.

Por eso casi todos esperan un subyacente de septiembre en +0,2%: no porque la inflación se esté enfriando, sino porque esas dos partidas no se repiten.

Es como el pinchazo en la clasificación.

La vuelta es mala, pero no te dice nada del ritmo de carrera.

¿Y entonces qué miro yo dentro del subyacente de hoy?

Una partida, antes que todas las demás: los billetes de avión.

Porque un billete de avión es un servicio, pero dentro va el combustible.

En agosto los vuelos ya marcaban +23,4% interanual: el barril lleva meses pasando del combustible a los servicios, y la pregunta es si acelera.

Esto todavía es un efecto indirecto, el combustible que entra en el precio de un servicio.

El paso siguiente es el que el BCE había metido en sus proyecciones de septiembre, el efecto de segunda ronda: salarios y tarifas que se ajustan.

Ahí la subida deja de ser gasolina y se convierte en otra cosa.

Por qué esta vez el riesgo está todo de un lado

Volvamos a ese 20%.

¿Cómo hemos llegado aquí?

Hasta el 28 de septiembre el mercado daba la subida de final de mes en torno al 70-75%.

Luego en cuatro días pasaron tres cosas.

El 29 de septiembre John Williams, el presidente de la Fed de Nueva York, dijo que no hay ninguna urgencia y que otro ajuste puede llegar hacia final de año.

Ahí mismo las probabilidades de octubre se hundieron.

Al día siguiente el PCE de agosto, el índice que la Fed usa de verdad para su 2%, salió una pizca por debajo de lo esperado.

Y el 2 de octubre el informe de empleo de septiembre salió flojísimo, 29.000 empleos frente a una estimación de unos 90.000, paro del 4,1% al 4,2%.

Resultado: octubre casi fuera del precio, y la apuesta desplazada entera a diciembre, donde la subida se descuenta en torno al 85%.

Así que la historia que se ha contado el mercado es esta: octubre quietos, diciembre subida.

Ahora piensa cómo reacciona un precio construido así.

Si hoy el subyacente sale en +0,2%, el mercado dice “lo sabía”.

Movimiento, sí, pero dentro de un guion ya escrito.

Si sale en +0,3% o más, es decir por encima de casi todas las estimaciones, ese 20% de octubre ya no es un 20%.

Y una apuesta que hay que reajustar del 20 al 50 en una tarde es mucho más violenta que una que va del 70 al 80.

En septiembre la subida estaba dentro del precio, y el dato solo podía confirmarla o decepcionar.

Hoy la subida está casi fuera del precio, y la sorpresa que hace daño es una sola.

También está la cola contraria, y no hay que descartarla.

Subyacente en +0,1% con un mercado laboral que crea 29.000 empleos, y alguien en la mesa empezará a preguntarse si diciembre hace falta de verdad.

El 85% de diciembre se desinflaría, y esa sí que sería una tarde de fiesta para la renta variable.

Menos probable, pero posible.

Lo que quiero decir es otra cosa: el mercado está volcado en una sola historia, y las tardes peligrosas son aquellas en las que la historia se rompe.

Esquema de dónde está el riesgo en el IPC de septiembre: subida de la Fed en octubre descontada en torno al 20% y en diciembre en torno al 85%, y qué tiende a mover un subyacente de +0,3% o más, de +0,2% o de +0,1% o menos
Dónde está el riesgo el miércoles. Con la subida de octubre descontada en torno al 20% y la de diciembre en torno al 85%, esto es lo que tiende a mover cada resultado del subyacente. No son señales, es el mapa.

Una Fed tirada hacia dos lados

Hay una última cosa que hace este IPC distinto del de septiembre.

En septiembre la Fed tenía un solo problema: la inflación.

Ahora tiene dos, y tiran en direcciones opuestas.

Por un lado los precios que suben por la energía, con el bono a diez años estadounidense por encima del 5% y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, diciendo que hacen falta tipos más altos porque la inflación se está extendiendo.

Por el otro un mercado laboral que este año ha creado de media 68.000 empleos al mes, y que en septiembre creó menos de la mitad.

Las actas de la reunión de septiembre dicen que en la mesa ven otra subida antes de final de año.

No dicen cuándo.

Y cuando un banco central no dice cuándo, decide el dato.

Hoy es el dato.

Cómo lo llevo yo

Las reglas son las de siempre, porque los días de IPC se parecen todos.

No entro en el pico de las 14:30.

Primero el mercado lee el titular, que hoy será feo y ya descontado.

Luego lee el subyacente.

Luego, si es alguien que trabaja bien, abre el detalle y mira qué hay dentro.

El movimiento que aguanta hasta la noche nace casi siempre en la segunda o tercera lectura, no en la primera.

Llego con el mapa hecho.

Calendario, niveles, y dónde tiene el mercado de opciones sus muros en el S&P y el Nasdaq.

En un día así una parte del movimiento la hacen los market makers que se cubren, no la noticia, y es la gamma exposure.

Yo la miro en el Thunder Desk, que es gratis y me pone calendario macro y gamma en la misma pantalla.

La clave no es la herramienta, es abrirla por la mañana, no a las 14:29 con la posición ya abierta.

Recorto el tamaño antes, no después.

Si una posición llega viva a las 14:30, el spread puede ensancharse y el stop puede saltar unos ticks más allá.

Cuánto me cuesta de verdad ese escenario lo calculo ahora, con números, no a ojo.

Y apunto la reacción, no el resultado.

Qué esperaba, qué salió, qué hizo el precio en los primeros cinco minutos y qué hizo a las 16:00.

Hazlo hoy, y repítelo a final de mes con el FOMC.

Unas cuantas jornadas así en el diario y tu comportamiento recurrente con los datos macro sale solo.

Tres ideas para llevarte

  1. El titular de hoy será feo, y ya está escrito. General esperado en +0,6% mensual y en 3,6-3,7% interanual, casi todo energía, o sea gasolina. No es ahí donde se decide octubre.
  2. El subyacente de agosto venía inflado por dos partidas que no se repiten. Un +0,2% hoy no significa inflación que se enfría, y dentro conviene mirar los billetes de avión, el punto donde el barril entra en los servicios.
  3. El mercado ya ha decidido: octubre quietos, diciembre subida. Con octubre en torno al 20%, la sorpresa que más duele es un subyacente en +0,3% o más. No hace falta adivinarlo, hace falta saber antes qué haces si llega.

Si te perdiste los capítulos anteriores, el artículo sobre el IPC de agosto es donde empezó el tema entre titular y subyacente, y el artículo sobre la subida de septiembre explica por qué a partir de ahora cada dato de inflación pesa el doble.

El dato peligroso no es el que el mercado teme. Es el que el mercado ha dejado de temer.

— tradingblog.itPosta su X

Cierro con lo que me repito cada vez que veo un mercado tranquilo antes de un dato.

Tranquilo no quiere decir seguro.

Quiere decir que todos han apostado por la misma historia.

Suerte Amigo!

Tiziano Brunno

Tradingblog

¿Quieres poner a prueba tu lectura de los mercados?

Compite y desafía a otros traders dentro de una Arena en un entorno demo, sin riesgo de capital real. Descubre los Performance Arena Event de The Thunder Trader.

Descubre The Thunder Trader →


Aviso legal: contenido puramente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una invitación a operar. El trading conlleva riesgo de pérdida del capital.

Una escalinata de piedra que sube en la oscuridad hacia un resplandor ámbar en lo alto, entre rocas y estructuras oscuras, sin que se vea dónde termina

No ha sido un movimiento. Es el principio de un ciclo.

Hola trader,

el 16 de septiembre la Fed subió los tipos por primera vez en más de tres años.

En los seis días siguientes el Nasdaq marcó dos récords históricos seguidos y el VIX cayó un 20%.

Si tu reacción es “el mercado no se ha enterado”, para un momento. Porque los números dicen lo contrario: el mercado se ha enterado perfectamente, y lo que ha entendido es más interesante que la subida.

Ok, vamos.

Qué ha pasado, en tres líneas

Veinticinco puntos básicos, del 3,50-3,75% al 3,75-4,00%. Voto unánime, doce a cero, ningún disenso. Primera subida tras más de tres años de parón o de bajadas.

Hasta aquí lo has leído en todas partes el 16 de septiembre, y una semana después no vale nada.

Lo que vale está en las proyecciones que el comité publica junto con la decisión.

El titular de verdad no es 2026. Es 2027.

Junto con la decisión, el comité publica sus propias proyecciones de tipos. Dieciocho puntitos en un gráfico, que se quedan en diecisiete en los años más lejanos, porque un participante no envió las proyecciones para 2028 y 2029.

2026 es la parte que acabó en los titulares: al menos otra subida antes de fin de año, dicen dieciséis puntitos de dieciocho.

Pero mira lo que ha pasado con los años siguientes, comparando las proyecciones de septiembre con las de junio.

Gráfico de barras que compara las medianas de los tipos en las proyecciones de la Fed de junio y de septiembre de 2026: cada barra de septiembre es más alta que la de junio y ninguna baja hasta la línea del nivel neutral del 3,2%
Las medianas de los tipos en las proyecciones del comité, junio contra septiembre de 2026. 2026 sube tres décimas, 2027 y 2028 suben medio punto cada uno.

La mediana de 2027 ha pasado del 3,6% al 4,1%. Medio punto en tres meses.

La de 2028, del 3,4% al 3,9%. Otro medio punto.

Y la vuelta hacia el nivel que ellos mismos consideran neutral, el 3,2%, no llega en absoluto. Ni siquiera en 2029, que es el último año proyectado: ahí la mediana baja, pero solo hasta el 3,6%.

Léelo como lo leería un trader y no un periodista. El comité no ha escrito “subimos una vez y luego ya veremos”. Ha escrito que se sube al 4,1% y se queda ahí dos años, que en 2028 se baja apenas hasta el 3,9%, y que al final del horizonte previsto todavía no se ha vuelto al nivel considerado neutral.

Eso no es un movimiento aislado. Es un nivel alto sostenido durante años, escrito por quien lo tiene que sostener. Y dentro de poco verás que el mercado espera incluso más que eso.

¿Y el mercado? Le ha dado la razón.

Aquí llega la parte que le da la vuelta al instinto.

Cuando un banco central empieza a subir, el guion que todo el mundo espera es: bolsa abajo, volatilidad arriba, crédito que se amplía, rendimientos arriba a lo largo de toda la curva.

Entre el 16 y el 22 de septiembre no pasó nada de todo eso. Los números de esta sección están dentro de esa ventana, con dos excepciones que te señalo cuando llegan: la curva de rendimientos, que se detiene en el 21, y el último dato, que mide la reacción de un solo día.

Tabla de los movimientos de mercado entre el 16 y el 22 de septiembre de 2026: renta variable al alza, volatilidad en fuerte caída, diferenciales de crédito casi planos, rendimientos a diez y treinta años a la baja y rendimiento a dos años al alza
Qué hicieron los mercados entre el 16 y el 22 de septiembre de 2026. Bolsa arriba, volatilidad abajo, diferenciales de crédito quietos, y rendimientos a la baja a lo largo de toda la curva.

El S&P 500 hizo un +2,82% y el Nasdaq un +4,87%, con récord histórico el 21 y otro el 22.

El VIX pasó de 17,71 a 14,21, es decir un menos 20%, en mínimos del mes. Quien vendía volatilidad el día de la primera subida en tres años acertó.

Los diferenciales del crédito de alto rendimiento no se ampliaron ni un punto: 2,70% el día de la subida, 2,68% el 22. Un mercado de crédito que teme un endurecimiento no se queda así de quieto.

Y ahora mira la curva de rendimientos, donde los datos se detienen en el 21 porque es el último día publicado.

El dos años subió, del 4,74% al 4,76%. El diez años bajó, del 5,01% al 4,96%, y el treinta años del 5,35% al 5,29%.

Corto arriba, largo abajo: la curva se ha aplanado siete puntos básicos. Y es lo mismo que dicen los números de antes, dicho de otra forma: el mercado espera más endurecimiento ahora y menos inflación después.

Pero el dato que lo explica todo es otro, y es el más sutil. Este es el único que se sale de la ventana, porque mide la reacción de un solo día: se compara el cierre del 15 con el del 16.

El día de la subida la inflación esperada a diez años bajó, del 2,38% al 2,33%, mientras el rendimiento real subía del 2,62% al 2,68%.

Y ahora la parte honesta, la que normalmente no te cuentan.

La inflación esperada a diez años es muy sensible al petróleo, y el crudo empezó a caer justo por esos días. Así que una parte de esa bajada puede ser el barril, no la Fed. Quien te vende solo la primera mitad del dato te está vendiendo una tesis, no una medida.

Pero el petróleo no explica la otra mitad. Un crudo que baja hace bajar la inflación esperada, no hace subir el rendimiento real. Esos seis puntos básicos más de rendimiento real el mismo día de la decisión son lo único que el barril no puede justificar, y ahí es donde la tesis se sostiene.

Inflación esperada abajo y rendimiento real arriba, a la vez, es lo que pasa cuando el mercado cree que el banco central va a hacer su trabajo. Es el manual de la subida que funciona, no el de la que asusta.

El mercado no ha ignorado a la Fed. Le ha creído.

Dónde el mercado no está de acuerdo

Hay un punto en el que mercado y comité lo ven distinto, y no es el que piensas.

Sobre la próxima reunión, el 27 y 28 de octubre, los futuros daban un 54% de probabilidad a otra subida a 22 de septiembre. Un cara o cruz.

Pero mirando a diciembre, la probabilidad de estar al menos veinticinco puntos básicos más arriba es del 90%.

En la dirección están de acuerdo. El desacuerdo es en el cuándo, y en el cuánto.

Para las próximas nueve reuniones los futuros sobre fed funds descontaban, a 22 de septiembre, unos ochenta puntos básicos de endurecimiento total, es decir más o menos tres subidas. La mediana del dot plot prevé una.

El mercado está descontando un ciclo más largo que el que el comité ha puesto en los puntos.

Y las dos cosas que acabo de escribir no se contradicen, al contrario, se sostienen: el mercado espera más subidas de las que prevé el comité, y es exactamente por eso por lo que espera menos inflación.

Qué cambia para quien opera dentro del día

Esta es la parte que te toca de verdad, y no tiene nada que ver con las previsiones.

El presidente de la Fed, en rueda de prensa, dijo dos cosas que juntas cambian el oficio.

La primera: “I’m not in the forward guidance business”. No hago guía sobre los movimientos futuros.

La segunda, explicando cómo mira los datos: “data point dependence is a dangerous preoccupation”. Depender del dato suelto es una obsesión peligrosa. Las tendencias cuentan, dijo, los números sueltos son ruido.

Y no pone su propio punto en el dot plot, como ya hizo en junio.

Traducido a la práctica: la guía que el mercado llevaba diez años usando para poner precio a las reuniones la ha apagado quien la emitía.

El mercado, sin embargo, seguirá poniendo precio a cada dato, porque es lo que hace el mercado. Así que las reacciones a los números macro siguen ahí, y mi expectativa es que se vuelvan más amplias: con un banco central que se niega a guiar, nadie se las confirma ni se las desmiente al día siguiente.

Para quien opera dentro del día es una asimetría concreta: el movimiento con el dato está, la confirmación que venía después ya no. Se opera la reacción, no la anticipación, y para eso tienes que saber cuándo sale el dato.

Las fechas que cuentan de verdad

No son todas iguales, y dos pesan más que todas las demás juntas.

Viernes 2 de octubre, el informe de empleo de septiembre. El comité proyecta el paro clavado en el 4,1% durante los próximos cuatro años, es decir, no espera ningún coste por el lado del empleo. Un número débil de empleo es lo que más que ninguna otra cosa puede hacer cambiar de idea al comité desde dentro. Con una advertencia honesta: el estándar que el presidente se ha fijado es declaradamente sobre la inflación, no sobre el empleo.

Miércoles 14 de octubre, la inflación de septiembre. Es el último dato de precios al consumo antes de la reunión del 28, y el presidente dijo en rueda de prensa que construye sus propias estimaciones justo sobre ese y sobre los precios de producción. Es el dato que decide si la próxima subida es en octubre o en diciembre, y ese día el cara o cruz del que hablaba se resuelve en un sentido o en el otro. Al día siguiente, el 15, salen los precios de producción, que son el segundo de los dos números con los que el presidente se construye la estimación.

Y cuidado con confundirte: ese dato no decide la cabeza del comité, decide el precio. El presidente acaba de decir que los números sueltos él no los mira. El mercado sí, y ahí es donde se mueven las probabilidades.

Antes de esos, el miércoles 30 de septiembre, sale el PCE de agosto. Sirve para verificar una estimación que el presidente hizo de viva voz en rueda de prensa, y si sale por encima el endurecimiento se pone más rígido.

Y una cosa para apuntar: la reunión del 28 de octubre no lleva dot plot. Solo comunicado y rueda de prensa. La próxima actualización de los puntos es en diciembre.

Una nota sobre lo que puede salir mal

El presidente señaló tres motivos para la subida: una economía más fuerte de lo previsto, una inflación que no baja lo suficiente, y la geopolítica.

El tercero ya se ha movido, pero no de la forma sencilla. El crudo se había disparado hasta los 107 dólares el 15 de septiembre, el día antes de la decisión, y desde ahí ha vuelto hacia los noventa, empujado por las aperturas diplomáticas sobre Irán y por la expectativa de que Arabia Saudí reabra un gran oleoducto.

Ojo, eso sí: eso es la vuelta de un tirón, no un desplome. El barril sigue por encima de los niveles de finales de agosto. Si baja más, una parte del trabajo la hace él desde fuera sin que el comité tenga que cambiar de idea. Si vuelve a subir, pone otra vez en juego justo uno de los motivos por los que subieron.

Una nota, porque la semana ya ha girado

Lo que has leído aquí arriba es la semana del 16 al 22. El 23 el viento cambió: la bolsa bajó desde máximos y el rendimiento a diez años volvió a subir hacia el 5%, justo por el temor a más subidas.

No desmiente nada. Si acaso confirma la parte más incómoda: el mercado no está descontando menos endurecimiento, está descontando más.

El círculo que cerramos

El 11 de septiembre, en este blog, escribimos que el número que decide la Fed no es el del titular sino el subyacente, y lo argumentamos con las proyecciones que el BCE publicó el día antes, donde a partir de 2027 el subyacente se queda por encima del total.

Cinco días después la Fed subió, y sus proyecciones dicen exactamente lo mismo desde la otra orilla del Atlántico: inflación total que se normaliza antes, subyacente que se queda rezagado, y tipos que, en consecuencia, se quedan altos más tiempo.

Dos bancos centrales, el mismo diagnóstico. Si te perdiste aquel artículo, el IPC del viernes: el número que decide la Fed no es el titular es donde empezó esta conversación.

Una inflación esperada que baja y un rendimiento real que sube no es un mercado que ignora al banco central. Es un mercado que le cree.

— tradingblog.itPosta su X

Cierro con lo que me apunté en el cuaderno aquella noche.

Durante diez años hemos operado dentro de un sistema en el que, después de cada dato, llegaba alguien a decirte cómo interpretarlo.

Ese alguien acaba de decir que ya no lo va a hacer.

No es una buena noticia ni una mala. Es simplemente que el ruido ahora se queda en ruido más tiempo, y el oficio vuelve a ser leer la reacción en vez de esperar la explicación.

Suerte Amigo!

Tiziano Brunno

Tradingblog

¿Quieres poner a prueba tu lectura de los mercados?

Compite y desafía a otros traders dentro de una Arena en un entorno demo, sin riesgo de capital real. Descubre los Performance Arena Event de The Thunder Trader.

Descubre The Thunder Trader →


Aviso legal: contenido puramente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una invitación a operar. El trading conlleva riesgo de pérdida del capital.