Velas bid/ask: lo que la vela normal no te cuenta

Hola trader,
cuando empecé iba detrás de los patrones.
Análisis técnico básico, el de los manuales: engulfing, pin bar, martillo, doji. Me pasaba las tardes buscándolos en los gráficos y marcándolos con rotulador, convencido de que el oficio era eso y nada más. Encuentras la figura, entras, y ya está.
Luego llega la figura, entras, y el precio se va al otro lado.
Me costó años entender por qué. Y no llegué solo: tuve la suerte de encontrar maestros, y como los cito pocas veces los nombro aquí de una vez por todas, porque me parece justo. Enrico Stucchi y Gianluca Salvatori. Me pasaron conceptos de mercado que en los libros no había encontrado nunca, y tampoco en los cursos que circulaban entonces.
El más gordo de todos es también el más fácil de decir, y tardé un poco en digerirlo.
Un patrón no es una causa. Es un dibujo que queda en el gráfico DESPUÉS de que hayan pasado cosas. Y esas cosas, dentro de la vela, tú no las estás mirando.
Coge la velota verde que te dan ganas de aplaudir, cuerpo largo y sombras cortas. Preciosa. Pero dentro, en los últimos precios de arriba, ¿quién estaba comprando de verdad? ¿Cuántos se estaban largando justo mientras tú entrabas?
El gráfico normal eso no te lo enseña. Hoy te enseño una vela abierta por la mitad.
Cuatro números, y se acabó
Una vela clásica te da cuatro números: apertura, máximo, mínimo, cierre. Si tienes suerte, el volumen total de la barra. Fin.
Es el resultado final del partido sin las estadísticas. 3 a 1. Vale, ¿y qué?
No sabes quién marcó, no sabes en qué minuto, y sobre todo no sabes quién jugó mejor.
Prueba a hacerle a una vela las preguntas de verdad.
¿A qué precio, dentro de esa barra, se ha negociado más? No lo sabe. Una barra de 20 puntos puede tener la mitad del volumen aplastado en los tres puntos más bajos, o repartido de forma uniforme: dos mercados completamente distintos, dibujados idénticos.
¿Quién ha agredido, y a qué precios? No lo sabe.
¿El empuje ya se había apagado antes del cierre? Tampoco lo sabe.

Y aquí va la frase para llevarte a casa, aunque dejes de leer justo ahora.
El color de la vela te dice dónde ha acabado, no quién ha ganado. Tiziano Brunno
Cómo está hecha una vela bid/ask
Ahora te lo explico, empezamos desde cero.
Coge la misma barra y en vez de dibujarla como un rectángulo, pártela por niveles de precio: una fila por cada tick, o por grupos de ticks si el mercado es ancho.
En cada fila acaban dos números: a la izquierda el volumen negociado en el bid, a la derecha el negociado en el ask. Es decir, cuántos contratos han pasado agrediendo la demanda y cuántos agrediendo la oferta.
Ojo, algunas plataformas invierten las columnas: mira la cabecera antes que los números.
En el argot se llama footprint, pero en bastantes plataformas en el menú encuentras otra cosa: Numbers Bars, Volumetric Bars, Cluster, Order Flow Analyzer. El motivo es simple, “Footprint” es una marca registrada y no es de todos. Así que si buscas esa palabra y no la encuentras, no es que no la tengas: es que ahí se llama de otra manera.

Pasivo y agresivo
Hay dos formas de estar en el mercado, y aquí se decide todo.
Está quien pone una orden limitada lejos del precio: dice el precio que quiere y espera, y mientras el mercado no llegue hasta él no ejecuta nada. Y está quien manda una orden a mercado: no dice el precio, dice ahora, y paga el spread con tal de entrar.
La vela bid/ask cuenta quién ha pagado por tener prisa.
Quien compra a mercado se lleva el precio de quien está vendiendo, es decir golpea el ask, y ese volumen acaba en la columna del ask. Quien vende a mercado golpea el bid, y acaba en la columna del bid.
Quien deja ahí una limitada esperando, en esas columnas, no acaba como agresor. Acaba como contrapartida.

La raya que separa a quien ha entendido de quien repite
Atención aquí, porque por ahí se equivoca casi todo el mundo.
Cada contrato negociado tiene un comprador Y un vendedor. Siempre, por construcción: las dos cantidades son idénticas por definición. Lo que sí puede ser distinto es cuántos había en cada lado, y sobre todo quién se ha movido primero.
Así que esos dos números NO dicen “aquí había más compradores que vendedores”. Esa frase no significa nada.
Dicen quién ha tomado la iniciativa, y quién la ha sufrido.
Una celda que marca 340 en el ask quiere decir esto: 340 contratos comprados por alguien que tenía prisa, contra 340 vendidos por alguien que ya estaba ahí haciendo cola con una limitada.
Cada número gordo cuenta dos historias a la vez, la de quien ha empujado y la de quien ha aguantado. El footprint no te dice quién tenía razón: te dice que estaban los dos ahí.
El delta, en dos minutos
Abajo del todo de la vela está la fila de los totales, y es la primera que se mira.

El delta es una resta: volumen en el ask menos volumen en el bid.
Positivo, y dentro de esa barra la iniciativa agresiva neta era compradora. Negativo, y era vendedora. No significa “más compradores” (ver arriba) y no significa “ahora sube”.
Te lo repito porque es la leyenda más extendida del sector. El delta mide el esfuerzo, el precio mide el resultado, y el delta ya está dentro del precio: cuando la celda existe, esos contratos han pasado y el precio ya ha reaccionado.
La parte interesante es cuando los dos no cuadran. Delta gordo y positivo y el precio que no sube ni un tick: alguien está vendiendo con calma todo lo que le cae encima. O al revés, ventas agresivas a saco y el precio ahí clavado.
Esfuerzo contra resultado: si empujas la moto cuesta arriba como un descosido y no avanzas, el problema no es el empuje, es el peso del otro lado.
Mismo aire de familia que el GEX: el precio se mueve por gente obligada a comprar y vender entre bastidores, y en el gráfico tú solo ves el efecto.

Y ahora el freno de mano.
Una divergencia, por sí sola, no es una entrada. El delta te manda a mirar un nivel, no te dice que hagas clic: el nivel tiene que estar ya ahí, decidido antes y por otras razones.
El punto incómodo: todo esto quiere el futuro
Ahora la parte honesta, la que me puede costar algún lector. Paciencia.
La vela bid/ask se sostiene sobre una sola cosa: el volumen real de las operaciones, con el lado del agresor pegado.
En los futuros del CME (ES, NQ y compañía) está todo. Libro de órdenes único y centralizado, volumen oficial en contratos, y sobre todo el lado del agresor, que la bolsa publica dentro del flujo de datos. No es una estimación de la plataforma, es un dato declarado por la bolsa. Con una excepción: en las subastas, como la apertura, las órdenes se cruzan todas a la vez y nadie golpea a nadie. Ese volumen acaba en la vela sin lado, y la primera barra después de la apertura no se lee como las demás.
En el forex spot no. No hay un libro único, cada bróker ve solo su trozo, y el lado del agresor hay que adivinarlo con reglas que se equivocan, y se equivocan más justo en las operaciones grandes.
En los CFD peor todavía. Tu bróker no es una bolsa: lo que ves como volumen es casi siempre tick volume, un contador de cuántas veces se ha movido el precio, no de cuántos contratos han pasado.
La regla práctica es seca: se analiza en el futuro, se ejecuta donde tienes la cuenta. Y si los datos de los futuros no los tienes, no finjas tener el footprint: mejor nada que un dato falso.
Pero “mejor nada” no quiere decir entrar a ciegas. Si operas en CFD, ten al menos delante los números que de los futuros llegan igualmente: imbalance, COT, zonas de interés en DAX, ES, NQ y Dow. Los he metido dentro de Thunder Desk, es gratis, y es la forma de no entrar ciego en un instrumento que copia un mercado que ni siquiera estás mirando.
Más aún porque al índice lo mueven también cosas que en tu gráfico no aparecen, como las opciones que vencen el mismo día.
Un caso real: NQ, 29 de julio
Te enseño cómo se lee un nivel. Cómo se lee, no cómo se elige: eso es toda la segunda entrega.
Primero, las cartas sobre la mesa. Las operaciones que te enseño son en Paper Trading de TradingView: los datos de mercado son reales, los dólares no. Por eso el resultado te lo doy solo en puntos, lo único honesto que puedo darte.
29 de julio, Nasdaq.
En el gráfico tenía un nivel en 27.797, salido de una zona de desequilibrio, un hueco que dejó el precio mientras corría y por el que todavía no había vuelto a pasar. Por sí solo, es un número en un gráfico. Hay mil.
Luego miré el libro de órdenes. Arriba, en 27.800, había una franja gruesa de órdenes de venta. Parada ahí desde hacía minutos.
Dos herramientas distintas, el mismo precio.
Este es el corazón del artículo. No “el footprint da la señal”, sino dos cosas que no se hablan entre ellas y que señalan el mismo número.
Venta en limitada con dos contratos en 27.796,88, justo debajo del muro. Stop en 27.880,50, detrás de otra fila gorda más arriba, no a una distancia elegida con la regla. Objetivo 27.709, apoyado en una franja de órdenes de compra.
Resultado: ejecutada, el primer contrato cubierto por el camino y el segundo llevado hasta el objetivo completo. +87,88 puntos en el contrato que llegó al final, +152,76 sumando los dos.

Y la barra que toca ese nivel es el sitio donde hace falta abrir la vista bid/ask. Lo que quieres ver, subiendo hacia el muro, es la agresión compradora que se apaga fila tras fila y el bid que crece: el empuje que se acaba antes de la cima. Si está, el muro es real. Si no está, ese nivel es solo un número.
Yo la vista bid/ask la tengo en Volumetrica, donde se llama Order Flow Analyzer, mientras que el mapa de la liquidez está en el DeepDOM. Dos cosas distintas, dos nombres distintos.

Ahora la parte que no te enseña casi nadie.
El mismo día, la misma lectura, tenía el gemelo en el ES. El nivel estaba, la orden estaba ahí. No arrancó nunca, no se ejecutó, punto.
Por qué, lo vemos en la próxima entrega.
Qué haces desde mañana por la mañana
Los deberes son pequeños, y justo por eso tómatelos en serio.
Durante una semana, con esto no operas. Cero.
Abre la vista bid/ask en un futuro que ya sigas, mira solo los puntos donde el precio se ha girado, y en cada giro hazte cuatro preguntas.

Luego apunta tus lecturas, y escríbelas ANTES de saber cómo acaba: a toro pasado tenemos razón todos. Si un sitio donde ponerlas no lo tienes, usa el TradingBlog Diary: es gratuito, y te encuentras el registro de tus lecturas en lugar de los recuerdos. Que no coinciden nunca 🙂
En la próxima entrega abrimos el cajón operativo: la absorción, el agotamiento, los desequilibrios apilados y el delta que no cuadra. Es decir, cómo se pasa del “he entendido lo que veo” al “sé en qué precio pongo la orden”. Sale la semana que viene, aquí.
Saber leer una vela bid/ask no te hace ganar ni un euro. Te quita la excusa de decir que el mercado se ha vuelto loco. No se vuelve loco nunca: somos nosotros, que miramos el rectángulo de colores y nos contamos la historia cómoda.
Cierro aquí. Si conoces a un trader que entra en las velotas verdes porque “están bien llenas”, mándale este artículo. A ti no te cuesta nada, y a él le ahorra el ridículo que hice yo.
Suerte Amigo!
Tiziano Brunno
Tradingblog
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